martes, 12 de abril de 2011

El sueño del plagio

ABRIL DE 2011
Dossier Ficción y Violencia

El sueño del plagio

por Álvaro Enrigue

Toma el infierno que te bastare y calla.

Francisco de Quevedo

Tema

Yo pertenezco al grupo de lo que los secuestrados recientes llaman “Padres fundadores”, así que me tocó ver la casa de seguridad original en su hermosa clandestinidad primitiva. Era así: una casa de seguridad clásica instalada en un barrio residencial periférico y oscuro; una construcción unifamiliar, con sus espacios para sala y comedor, su cochera y su patio para tender la ropa.

En el segundo piso había tres habitaciones de distintos tamaños para los secuestrados, en las que cada uno de nosotros contaba con una silla, un camastro y una bacinica que nos cambiaban con frecuencia, la verdad, encomiable. Que uno sea secuestrado –me decía mi guardia– no lo obliga a convivir con sus deyecciones como si estuviera preso en las cárceles del gobierno. Lo decía con cierto orgullo y mostrando un desprecio luchón por la palabra “gobierno”, como si haberme privado de la libertad y haberse apoderado de los ahorros de toda mi familia y amigos fuera en realidad un valiente gesto subversivo.

La verdad es que los primeros años de mi secuestro fueron muy deprimentes, incluso para mis estándares: pasaba los días sin que nadie me dijera nada, escuchando las entradas y salidas de los secuestrados con mejor posición socioeconómica en las otras habitaciones. No sabía, por supuesto, de la delirante suma que habían pedido, así que pasaba las horas lamentando que los míos prefirieran nuestros magros ahorros a mi compañía, que si nunca fue ni soberbia ni hilarante, era cuando menos tenaz en su trabajadora entrega al sueño –por otra parte siempre inalcanzable– de la abundancia.

Como estaba prisionero en una habitación interior, no reconocía el curso de los días. Cada tanto me subían a la azotea a hacer calistenia. Siempre era de noche aunque yo me imaginara que el plato de peltre con sopa de chícharos que acababa de vaciar correspondía a mi desayuno y siempre estaba yo solo con mi guardia, que había sido mi interlocutor único durante todo el encierro y parecía envejecer más rápido que yo.

Primera variación: Proceso

Una noche fría y húmeda el hombre que me vigilaba me acompañó hasta la azotea, a hacer calistenia. Ya en la puerta del cuarto de servicio me ofreció un cigarro y se volvió al interior para no perder calor. Me sorprendió mucho que afuera hubiera otro hombre, que ya pisaba su colilla. Lo saludé con un gesto distante y se me acercó con una sonrisa que no correspondía a nuestras circunstancias. Abrió los brazos y, al notar que yo, de natural desconfiado, más bien me tiraba para atrás, me tendió una mano franca y dijo: Qué honor, don Gracián. Todavía desconcertado le tendí la mía y le dije: Para servirle. Me estrechó con un énfasis que lo hacía parecer un hombre estornudando y hasta trató de darme uno de esos abrazos que se dan los que están acostumbrados a tener público. Yo me eché para atrás otra vez y él, tal vez entendiendo mi fragilidad, dijo respetuosa y casi reverentemente: Es un gustazo de verdad.

¿Cómo sabe mi nombre?, le pregunté cuando terminó de agitarse de gusto. Hombre, agregó, se ve que no sales mucho. Confirmé alzando un poco los hombros, incómodo con un chiste tan malo. Lo atacó una risa más bien nerviosa y dijo, a manera de disculpa: Es que ya nadie sabe dónde anda nadie con tanto entrar y salir, pero tus quince años de secuestro han convertido a tu mujer en una leyenda. ¿Quince años?, le pregunté, más bien perplejo. Poco más, poco menos, y sin ni una salida. Agregó con entusiasmo creo que genuino: ¡Eso es fidelidad a la clase media!

Sentí un mareo intenso y me senté sobre una pilita de ladrillos de concreto que me humedeció las nalgas; un nudo de pena y flemas ascendiendo lentamente desde el estómago. Respiré hondo y me tomé mi tiempo para terminarme el cigarro. Lo aplasté cuidadosamente contra el suelo. Me guardé la colilla en la bolsa para no ensuciar el piso y evitar la reprimenda de mi guardia, siempre ansioso por recordarme que ya no éramos iguales. Hasta entonces lo miré de nuevo, y dije, ya desde ese interior brumoso desde donde hablan los que se quebraron: ¿Cómo que ni una salida? ¡Impresionante!, respondió. ¿Tú sales? Cada que pagan mi rescate. ¿Y? Me vuelven a secuestrar, ya voy por mi cuarta estancia, pero es la primera vez que me traen a la casita original; afuera piensan que es una leyenda. Hizo una pausa y agregó: Como tú, nadie te ha visto en todo este tiempo. Me solté a llorar...

 El texto completo en:

http://www.letraslibres.com/index.php?art=15359

 

lunes, 11 de abril de 2011

La maestría del amor

La maestría del amor. Dr. Miguel Ruiz. El link para leer y/o descargar este libro en PDF, es esta. Disfruten de este buen libro!!

http://utopia-virtual.com/doc/amor.pdf

Descargar libros

He aquí el enlace que les prometí, para bajar libros; encontrarán un poco de todo, pero hay buenos textos; Pablo Cohelo, García Márquez,  Kalhil Gibrán, Herman Hesse, Richard Bach, Dostoievsky, Isabel Allende, Pablo Neruda, Eduardo Galeano, Jorge Bucay, Brian Weiss, hasta Harry Potter, Eclipse y más... Que lo disfruten!

martes, 5 de abril de 2011

El español en Estados Unidos

http://rosemarysalum.blogspot.com/2010/02/el-espanol-en-estados-unidos.html

A principios de la primavera del 2009 tuve la oportunidad de entrevistar a Rob Riemen, un filósofo holandés, Director del Instituto Nexus. Su postulado consiste en perpetuar el pensamiento humanista europeo y promover la idea de la nobleza del espíritu hasta América (de la cual por cierto hablaban Spinoza, Thomas Mann y otros filósofos). Afortunadamente hemos seguido en contacto y hace unos días me informó que está preparando una serie de conferencias para este 2010 en las que hablará de El espíritu Europeo en América Latina. Me parece que este ciclo de conferencias mostrará algo mucho más profundo: los latinoamericanos tenemos raíces prehispánicas, pero también europeas. Esta afirmación no es gratuita cuando hablamos de latinos que residen en Estados Unidos, especialmente si pensamos que el idioma hablado por estos latinos es el español (o el castellano, si queremos respetar sus raíces): una lengua cien por ciento europea.

La influencia y la carga cultural que un idioma con tal origen puede ofrecer a un país angloparlante son vastas ya que el idioma no sólo nombra, sino que estructura y crea una realidad de acuerdo a su propia semántica y gramática, su construcción y su historia. Esta visión del mundo es determinada por la tradición que le antecede; el inconsciente colectivo deja su huella impostergable. Los derroteros que toman los coloquialismos, dichos, muletillas, adjetivos y verbos dentro de la jerga castellana han quedado tatuados en la psique del hispano parlante. Una carga cultural de este tipo, que, debo añadir se va construyendo a lo largo de la historia, necesariamente determina su respuesta frente a su entorno, pero específicamente a una realidad sajona cuya visión se antoja pragmática y precisa. Como menciona Julio Ortega en su ensayo Escribir español en Estados Unidos:

“En los Estados Unidos, el español adquiere nuevas e imprevistas funciones sociales. Frente a la normatividad del inglés, cuya economía demanda el intercambio estricto de una palabra por una cosa, el español propicia el ligero exceso de un intercambio de equivalencias, donde nombra y sobrenombra, derrocha y celebra. El español es aquí una plaza reciente"

Esta forma de ser de nuestra expresión, y debido a que el idioma es una especie de patria, tiene una influencia directa en nuestro carácter social y nos demarca de tal modo que no puede recogerse o intimidarse cuando se encuentra rodeado de idiomas ajenos. Por el contrario, establece una lucha directa, que a veces puede resolverse en un diálogo y otras en un forcejeo, pero siempre se impone . No en balde hoy por hoy se puede afirmar que Estados Unidos es un país bilingüe a pesar de que aún exista un sector importante de la sociedad que se empeñe en negarlo categóricamente. Los grandes conglomerados y las campañas presidenciales han sido de las primeras fracciones sociales en asumir esta realidad al ofrecer sus productos y operaciones en formato bilingüe. El año pasado, durante la campaña republicana del senador McCain, una mujer de avanzada edad se levantó de su asiento para preguntarle al entonces candidato a Presidente por qué siendo ella norteamericana, cuando tenía que hacer alguna consulta, comprar un boleto de avión o resolver un problema con algún tipo de servicio que se le estaba ofreciendo, tenía que apretar un botón del teléfono para poder hablar inglés.

La ausencia de una respuesta precisa a este comentario (debo añadir, un tanto racista) confirma que el español ha logrado infiltrarse silenciosa, pero de forma segura, en este país del norte. La directa ingerencia del español dentro de la jerga diaria y casi de manera inconsciente, no pasa desapercibida. Existen frases y palabras que le son exclusivas al idioma español y que ahora son incluidas de manera casi folclórica dentro del habla diaria. Eso, sin mencionar que la expresión escrita del inglés, cada vez se encuentra más inundada de frases en español .
Hace algunos años, para un escritor que escribía en castellano, era prohibitivo promover su material en esta parte de América. Su mercado y su mirada siempre estaba dirigida hacia el sur. Latinoamérica representaba la única esperanza para poder difundir su obra. Ahora, en el siglo XXI, el panorama es muy distinto. HarperCollins Publishers abrió hace 5 años el programa de la editorial Rayo ofreciendo una gama extensa de títulos en español. Publica un promedio de 75 libros al año, Arte Público Press tiene una colección dedicada a libros en español. Existen además otras casas editoriales como Flor y Canto Press, Millenium Press o Literal Publishing que publica títulos en formato bilingüe para cubrir ambas necesidades del mercado. Con respecto a las universidades, se han iniciado programas de escritura creativa en español como la Universidad de Iowa a cargo de Ana Merino, la Universidad de Houston, donde Pedro Gutiérrez imparte semestres enteros dedicados a la creación literaria en castellano. En NYU, escritores de renombre como Carmen Boullosa, dirigen talleres que promueven y estimulan a los escritores hispanoparlantes. En Rice University Gisela Heffes imparte la materia de creación literaria en español con planes de volverlo un programa en un futuro cercano.

En cuanto a autores que escriben en español, la lista crece rápidamente: Isaac Goldemberg, Miguel Angel Zapata, Víctor Fuentes, Rima de Vallbona, Jorge Kattán, Roberto Fernández Alicia Borinsky, Liliana Valenzuela, Gustavo Pérez Firmat, Rodrigo Halfon, Graciela Limón, Tomás Eloy Martínez, Gioconda Belli, Isabel Allende, etc. Nombrarlos a todos haría de ésta una lista interminable, síntoma seguro de que el español ya se usa cómodamente en los terrenos literarios y que existe, incluso, un mercado enorme para ello. Las revistas literarias en nuestro idioma y la producción de periódicos en español también van en aumento. Pero aún falta camino por recorrer. Ya sea que se acepte de manera oficial o no, el español es la segunda lengua más hablada en Estados Unidos. Y si como dijimos al inicio de este ensayo, el idioma determina y caracteriza a una cultura, habría que retomar esa vena europea de donde proviene y observar que si un idioma pudiera tener una vocación inherente, la del español sería la del humanismo.

Lo interesante aquí, sin embargo, es que este espíritu humanista que nos llega a Estados Unidos a través del castellano, se asfixia a cada instante, quizá por ignorancia o racismo. Rob Riemen, en una carta que escribió al Presidente Obama antes de que éste tomara posesión de su cargo, dice que por mucho tiempo ha existido en este país una cultura de ignorancia y anti-intelectualismo. Hemos olvidado que en una democracia que no respeta las expresiones culturales e intelectuales de sus habitantes la demagogia se cuela por sus estructuras.¿Por qué no aceptar y fomentar de una vez por todas el bilingüismo en este país? ¿Por qué no abrir más espacios para la escritura en español? ¿Por qué no imitar a los países europeos en donde la diversidad de idiomas se celebra en vez de obstaculizarse? La responsabilidad está en nuestras manos. Somos nosotros los actores encargados de este crecimiento. De nosotros y sólo de nosotros depende que esta industria crezca de manera puntual, pero al mismo tiempo de forma creativa, poética y con la excelencia que empieza a caracterizar la escritura en español escrita aquí, en Estados Unidos.

Obras consultadas
Ortega Julio. Escribir español en Estados Unidos. http://congresosdelalengua.es/valladolid/ponencias/unidad_diversidad_del_espanol/3_el_espanol_en_los_EEUU/ortega_j.htm
Riemen Rob. A Letter to President Elect Obama http://www.huffingtonpost.com/rob-riemen/an-open-letter-to-preside_b_154880.html
Salum Rose Mary. Babel. http://rosemarysalum.blogspot.com/2008/10/babel_3388.html

Este ensayo fue previamente publicado en la revista Ventana Abierta

Poema 18

http://www.youtube.com/watch?v=V1-JJUbyzbg

Diversidad cultural


http://www.youtube.com/watch?v=aVLVy2m2m7w

http://www.youtube.com/watch?v=CuaHICLKES8

El cómic

Según Umberto Eco
"La historieta es un producto cultural, ordenado desde arriba, y funciona según toda mecánica de la persuasión oculta, presuponiendo en el receptor una postura de evasión que estimula de inmediato las veleidades paternalistas de los organizadores. "...". Así, los comics, en su mayoría refleja la implícita pedagogía de un sistema y funcionan como refuerzo de los mitos y valores vigentes"  (Eco 1973:299)
 http://www.uclm.es/profesorado/ricardo/comic2.html#Objetivos